La historia es uno de los clásicos que no faltan en cualquier libro o tratado sobre parapsicología, y se remonta a un lejano año de 1918, donde no existían photoshop ni ordenadores que facilitaran el retoque fotográfico, si a eso le añadimos que Sir Arthur Conan Doyle (creador de Sherlock Holmes), compro las instantáneas, aún hace el relato más jugoso.
Para enteraros todo lo sucedido en este misterio, a día de hoy sin resolver, podéis leer la historia completa, aquí.
Y aunque todo fuera una falsa, ¿no es realmente poético?